lunes, 25 de septiembre de 2017

Lo público retoma la rehabilitación en el Casco Antiguo de Cádiz

La rehabilitación de viviendas vuelve al Casco Antiguo tras aquel plan de rehabilitación de viviendas realizada por la oficina del Casco Histórico de la Junta de Andalucía acorde al decreto de 1999 donde la exclusividad en la materia las asumía en solitario la Junta de Andalucía, era el Plan de Rehabilitación del Casco Antiguo de Cádiz.

Mucho ha llovido desde entonces, mucho ha mejorado la situación en los barrios tradicionalmente problemáticos en materia de vivienda, como son Santa María, El Pópulo y La Viña. Ahora, cuando la crisis va remitiendo aunque aún persiste, la administración competente, la Junta de Andalucía, ha puesto en marcha las Áreas de Regeneración y Renovación Urbana (ARRUs) tras varios acuerdos firmados en 2014 y 2015 con el Ministerio de Fomento y Vivienda. En Cádiz hay dos ARRUs: Barriada de la Paz y Casco Antiguo.

Varios proyectos incluidos en estas 37 fincas previstas sería las once viviendas Troilo 1-3, a la espalda del arco de entrada en Santa María por la Cuestas las Calesas, Santo Domingo 14, Paraguay 10 y el destacado en esta noticia en el barrio de la Viña, las seis viviendas en el Corralón de los Carros 48-50. 

Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Cádiz han acordado llevar a cabo actuaciones de mejora de vivienda, usando fondos del Plan Estatal de Viviendas, Fondos Europeos y propios del Ayuntamiento para proyectos de rehabilitación de edificios para viviendas de alquiler social. 

Son los casos propuestos de siete viviendas en la calle Santa María, 10 en el barrio de Santa María; En el Balón, veintiocho viviendas en el número 4 de la calle Doctor Marañón y en la zona de Callejones, catorce viviendas en el número 11 de la calle Cruz. Estos se harán principalmente con fondos municipales de la empresa PROCASA, una década después de su última intervención de rehabilitación.


Esta promoción en las viviendas municipales en la calle Doctor Marañón es un caso especial porque va a participar en un programa piloto a escala europea de mejora de eficiencia energética de edificios, de la mano de la UCA. Un programa de investigación de la mano del proyecto Horizon.

Este edificio, con proyecto de rehabilitación ya ejecutándose, mejorará 28 viviendas en el Balón, que irán en régimen de alquiler. Otra forma de buscar fondos en este caso europeos, para ejecutar obras de mejora en viviendas. El de Cádiz será para estudiar la eficiencia de edificios en climas cálidos, otros tres participarán en otros climas de nuestro continente, uno danés y otro británico en el clima atlántico, y un cuarto, en Suiza, de clima continental.

Un informe municipal de la Delegación de Viviendas, el "Mapa de Ocupación y desocupación de vivienda" estima que en esta última zona de los Callejones, se está concentrando los problemas de vivienda en el Casco Antiguo.

Tras las fuertes intervenciones de mejoras en otras zona como La Viña, El Pópulo o Santa María, el problema se ha mantenido en esta zona donde sí se ha intervenido, pero no en el mismo nivel que en estos otros barrios. 

Según este informe el 24% de sus viviendas están desocupadas, sería calles como Cruz, María Arteaga, San Vicente, Callejones de Cardoso, Pasquín, Sargento Daponte, Regimiento Infantería de Cádiz o Garaicoechea. Está claro que es en esta zona donde se tiene que incidir en promociones públicas, sin dejar de hacerlo en los barrios donde tradicionalmente se ha hecho porque aún hay mucho por hacer.

Aquí la que tiene la competencia es la Junta de Andalucía, que cuenta con su oficina propia de rehabilitación en la calle Cristóbal Colón, así como la Delegación de Viviendas del Ayuntamiento de Cádiz con su empresa municipal de Viviendas, Procasa, que es la promotora. 

Independientemente a la inversión pública, el Ayuntamiento tiene una enorme herramienta para la mejora de fincas con infraviviendas, el Plan General de Ordenación (PGOU), donde se puede requerir a propietarios la mejora de habitabilidad de sus edificios.








miércoles, 20 de septiembre de 2017

El cinturón universitario va cerrando eslabones: Colegio Mayor, Olivillo y Valcárcel... faltaría Naúticas

El cinturón universitario desde la playa de La Caleta hasta el parque Genovés va tomando forma con los nuevos aires en los edificios abandonados desde hace años.

El más emblemático de ellos, no por su significado espacial pero sí por el simbólico en el tiempo es el del Olivillo, un ejemplo de arquitectura racionalista. Un edificio que llevaba 35 años cerrados y que por fin ya se ha puesto la primera piedra del proyecto que le va a dar contenido a este inmueble protegido: el Centro de Transferencia Empresarial, "un espacio de confluencia entre empresas y universidad para el impulso de sectores industriales y empresariales desde la innovación y como apoyo a los emprendedores". 

"Se convertirá en el epicentro de la innovación y transferencia de la Universidad de Cádiz, pero es un centro que va más allá de la UCA, en donde tendrán presencia otras entidades y organizaciones empresariales" , tal como se dice en la web de la UCA.

El segundo de los edificios es el tesoro de este frente universitario. Se trata del antiguo Hospicio Valcárcel, que lleva también sus años cerrado, 15 en total.

Este bien de interés cultural tenía como primer proyecto de Hotel de cinco estrellas por parte de un grupo nacional que finalmente se truncó por la crisis. 

Un periodo de ocupación ciudadana y auto gestión para darle uso a este inmenso espacio vacío en pleno barrio de La Viña. Con denuncia de por medio a los que allí hicieron sus actividades culturales y que terminaron absueltos de delito alguno.

Finalmente es la Universidad de Cádiz la que se hará cargo del inmueble tras un acuerdo a varias bandas entre Ayuntamiento, Diputación y Universidad, una vez el edificio revirtió al ente originario, la Diputación Provincial de Cádiz. Se ubicará la Facultad de Educación, que retornará a la ciudad y campus del que jamás tuvo que salir, el de Cádiz. Cinco años por delante para hacer realidad este proyecto que revitalice a la Viña y el Balón.

El tercero de los edificios es el Colegio Mayor Beato Diego, cerrado en 2002 y 15 años de cierre. Varios han sido los intentos de rehabilitación pero los cambios normativos y la propia crisis ha impedido que se pudiera llevar a cabo. En el curso 2018/19 está previsto su apertura.

El cierre de este edificio y su deterioro por el abandono obligó inclusive a la cofradía universitaria de Jesús Caído a cambiarse de sede.

La guinda para ir cerrando este cinturón es la Escuela Naútica, un excepcional edificio de arquitectura ecléctica propia del primer racionalismo y que está integrado en el Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea.

Sobre este edificio, como otros tanto de la ciudad, surgió la posibilidad de su derribo por los costes de su rehabilitación para asegurar la seguridad. Esto se hace complicado por varios motivos, primero porque está enclavado en un entorno BIC y segundo porque el edificio en sí tiene nivel de protección ambiental en el plan general de ordenación municipal urbana de Cádiz, donde hay que respetar, al menos, la fachada principal a la Caleta y los volúmenes.  

La Junta de Andalucía, propietaria del edificio, intentó por todos los medios que se declarara en ruinas para su derribo en 2013, algo a lo que la Justicia se ha negado en 2016. A principios de este año se presentó la posibilidad de que allí se ubicaran unos juzgados. De momento todo parado y el edificio deteriorándose cada día que pasa. Ya son nueve los años los que han pasado desde que se cerraron sus puertas.



martes, 12 de septiembre de 2017

Cádiz no es Hamelin

El Partido Popular habla de plaga de ratas en Cádiz como si de Hamelin se tratara. Estas fotos que les mostramos no son de nuestra ciudad, sino de una verdadera plaga en los jardines del Museo del Louvre de París o en Nueva York, donde se llevan a cabo verdaderas luchas sin cuartel contra estos roedores. 

Lo que ha salido en la prensa de Cádiz han sido fotos borrosas y siempre de una rata suelta en la playa de Santa María del Mar, en una casa o en una acera de la avenida. Las ratas han existido siempre, no van a desaparecer ahora, pero lo que no se puede decir es que la ciudad está sumida en un descontrol en el control de plagas como se está afirmando desde cargos políticos de este partido o desde algunos medios. 


Grandes ciudades como Nueva York son famosas por la cantidad de ratas por habitantes. 

Allí realmente las ratas campan a sus anchas por la ciudad, por el metro y sí se puede hablar de plagas siendo contínuos los sustos que tanto los neoyorkinos como los turistas se llevan al ver deambular por sus pies a ratas.

Se puede criticar que durante un tiempo no haya habido ninguna empresa que estuviera haciendo ese servicio.Pero las cosas hay que decirlas desde el principio y en su totalidad, no sólo lo que conviene para usarlo con rédito político de acoso y derribo.

Algunos políticos hubieran deseado con fervor que estas imágenes se hubieran dado en Cádiz, pero no, desgraciadamente la ciudad no cuenta con estos césped, y afortunadamente tampoco se ha visto esto de niños jugando en parques y ratas campando a sus anchas.

La realidad es que el la licitación del servicio de desratización de la ciudad en marzo quedó desierto y se tuvo que hacer una nueva licitación en junio. En esta ocasión se presentó una empresa que rebajó el coste en un 20% y se ha hecho cargo de este servicio municipal. 


Hasta ya bien entrado el verano no se ha podido hacer nada, porque esto es un proceso cíclico en el que hay que actuar por etapas, como ya dijeron expertos en la prensa. 

Lo que está claro es que el servicio de Salud del Ayuntamiento ha atendido a todos aquellos ciudadanos que han solicitado el servicio, no sólo de desratización sino también desinfección por parte de los operarios de esta delegación, previo pago de la tasa municipal correspondiente.

No se puede ir diciendo gratuitamente de que Cádiz está plagada de ratas. Si una cosa nos caracteriza a los que hacemos este blog es que nos pateamos de punta a punta esta ciudad, y en ningún memento se ha visto rata alguna, ni por calles, ni por parques, y eso que en las últimas semanas hemos denunciado públicamente la falta de mantenimiento de estos, con suciedad en los parterres que podrían atraer a estos roedores. Ni eso.


Al parecer el PP no tiene otra cosa que decir de todos los ayuntamientos donde gobernaba y ya no lo hace, que estos nuevos gobiernos municipales desatienden la limpieza y ha aumentado la presencia de plagas de ratas, como ha pasado también en Sevilla.

A los que tanta experiencia tienen en gobernar, en este caso la ciudad de Cádiz, como es el Partido Popular, menos alarmar a los vecinos y ahuyentar al turismo. Mucho criticar al alcalde González Santos por decir aquello que las arcas municipales estaban en "ruina" por la deuda dado que supuestamente espantaba a inversores y ahora vienen ellos y hacen lo propio.

Si no queréis que se rompa España, tampoco hagáis con vuestra forma de hacer política gratuita que tanto daño hace, que se rompa Cádiz. Trabajad por la ciudad haciendo una oposición seria y con propuestas porque tenemos la inmnensa suerte de que se gobierna en minoría.

Por supuesto que hay responsabilidad por parte del Ayuntamiento, porque si no hay empresa que haya ganado el concurso, se hace una prórroga de la actual hasta que ya otra se haga cargo del servicio.

Y por último, también hay que llamar la atención a todos aquellos incívicos que ensucian la ciudad dando la posibilidad de alimentación a este tipo de animales tan nocivos para la salud como ratas o palomas.










martes, 5 de septiembre de 2017

Los jardines del antiguo mercado de San Severiano en estado de dejadez

Parques, jardines, zonas verdes, arbolados en estado muy deficiente de conservación. 

Dejadez por parte de la Delegación que debe supervisar el mantenimiento, conservación y limpieza de estas zonas verdes, la de Parques y Jardines, que junto a Playas y Limpieza se engloban en el área de Medioambiente del Ayuntamiento de Cádiz. 

En 2011 la empresa Licuas ganó la licitación para un periodo de cuatro años más una prórroga de dos años más, que se han cumplido en 2017. El servicio se prestaría por 1,74 millones de euros tanto en las zonas verdes, como en el arbolado, macetones y zonas de juegos infantiles. 

En estos momentos hay una prórroga de seis meses hasta que haya un nueva licitación. En total son casi 50 personas las encargadas en esta contrata para el mantenimiento y limpieza de las zonas verdes en Cádiz. 

Ya hemos denunciado en numerosas ocasiones esta situación en distintas zonas de la ciudad como el parque arqueológio Eriteya en los extintos carteles de Varela, los jardines de Varela, jardines de plaza Asdrúbal, Jardines Cinco Continentes o las céntricas y turísticas Alameda Apodaca y Marqués de Comillas o plaza de Mina. 

Ahora le toca el turno al pequeño parque ubicado donde antiguamente estaba el mercado de San Severiano. En el entronque de las calles García de Sola, Marqués de la Ensenada y General García Escámez. La dejadez es evidente. 

Esta zona ajardinada se creó hace poco más de dos años y cuenta con aparatos biosaludables para que los vecinos puedan hacer ejercicio. Su creación posibilitó que se abriera un bar con terraza en uno de sus laterales, haciendo que sea más atractivo si cabe la zona.

En pleno mes de agosto la oposición solicitó información al delegado de Medioambiente por la prórroga actual y aún no se sabe nada al respecto. El cristal municipal no es tan transparente como se decía. La realidad, sea como fuere, es que los jardines de la ciudad presentan un estado muy mejorable y poco se hace al respecto. El responsable no es otro que el delegado de parques y jardines, Álvaro de la Fuente, que por otro lado ha sido el último en llegar al cogobierno municipal. 





lunes, 28 de agosto de 2017

Muchos parcheos en las murallas de Cádiz cuando necesita una restauración integral

La Demarcación de Costas de Andalucía, organismo que depende del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medioambiente, que es el competente en la materia, está acometiendo unas obras de rehabilitación del baluarte de San Roque, a la altura de las Puertas de Tierra.

El lienzo de esta zona de la muralla meridional de Cádiz se encuentra en un estado deficiente, por el paso del tiempo y la erosión provocada tanto por los temporales como por la meteorología. No en balde, estas murallas del casco antiguo se llaman de Vendaval, por eso mismo, por los temporales que venían de mar abierto de esa forma.


Las murallas gaditanas están siendo rehabilitadas por tramos y por fases. 

En esta primera ya se han mejorado zonas puntuales como los baluartes del Orejón y Bonete, la zona de Santa Bárbara, el paseo Fernando Quiñones (camino al castillo de San Sebastián) o parte del propio Castillo de San Sebastián. 

Otras de las mejoras que ya se han acometido es la del pretil de las murallas del Campo del Sur, pero como se pueden ver en esta foto a la altura de la Mirandilla, mucho de aquellas mejoras se han deteriorado. Normal si las obras de esta primera fase se alargan tanto en el tiempo... 

Quedarían pendientes el perímetro marítimo del Castillo de Santa Catalina, así como tramos de murallas de los baluartes de Mártires y Capuchinos, así como las murallas de Santa María del Mar.

A pesar de estas mejoras, que el Delegado del Gobierno Central anunció a bombo y platillos sin contar con el Ayuntamiento de Cádiz, aún queda mucho que hacer en las kilométricas murallas de la ciudad y que presentan un estado deficiente de conservación como hemos denunciado en varias ocasiones en Por un Cádiz Mejor.

La misma muralla del Campo del Sur a la altura de la Cárcel Real presenta un estado que ya presenta una parte que se está desprendiendo.

Se podrían poner muchos más ejemplos de otras zonas de la ciudad, pero con estos son suficientes para recordar a la administración competente y a su delegado en Andalucía, que queda muchísimo por hacer por el patrimonio cultural amurallado en Cádiz, como bien sabrá por ser gaditano.









jueves, 24 de agosto de 2017

La historia de Cádiz contada entre basuras y falta de mantenimiento en el parque arqueológico de Varela

El parque arqueológico de Varela se iba a convertir en una referencia turística para Cádiz por los restos que se encontraron tras el cierre de los cuarteles militares que se ubicaron en estos terrenos de la avenida desde hacía décadas.

Una gran necrópolis con restos fenicios, romanos y púnicos se hallaba en su subsuelo que salieron a la luz y que obligaron a cambiar el proyecto inicial de gran parque de más de veinte mil metros cuadrados a otro formado por dos parques más pequeños. Uno tradicional en la zona norte, denominada Eritheya, entre la calle José Manuel Pascual y Pascual y la avenida de la Constitución de 1812, y otro en el sur, denominado Kotinoussa, destinado a la interpretación arqueológica entre esta avenida de 1812 y la calle Miguel Martínez de Pinillos.

En principio era una idea novedosa en Cádiz. Una zona ajardinada con un parque arqueológico aprovechando los restos descubiertos, creando así un museo al aire libre. 

Sin embargo, la falta de mantenimiento ha sido su común denominador, tanto con el anterior gobierno (ya la prensa local se hizo eco en 2014), como con el actual. 

Restos arqueológicos descuidados, vegetación seca por doquier, algún que otro desperdicio, albero irregular, paneles en mal estado y descuidados con pintadas o descoloridos. La labor divulgativa se difumina con este estado deplorable.


Aunque aparentemente desde el exterior pueda parecer que presenta un estado normal, un simple paseo nos enseña el verdadero estado de dejación y falta de mantenimiento.

Pero no sólo tenemos estos desperfectos por la falta de mantenimiento, que también, sino que la falta de civismo de algunos de los usuarios de este gran pulmón de las Puertas de Tierra y que cuenta como atractivo su fundamental carácter divulgativo de nuestra historia más antigua.

No sólo es ensuciar el recinto echando basura, hacer pintadas tanto en los restos arqueológicos como en los carteles divulgativos, también es no respetar las zonas de no acceso. 

Tal como se puede ver en la imagen se aprecian dos niñas dentro de los restos arqueológicos. 

Si la educación no parte de los padres para inculcárselo a sus hijos poco o nada se puede avanzar en es respeto de la ciudad. Este aspecto es fundamental, pero queda en el ámbito privado de la familia. Las administraciones educativas pueden hacer algo en la enseñanza del civismo, pero no es tema en este momento.


Las administraciones, en este caso el Ayuntamiento de Cádiz, sí pueden hacer mucho mejorando el mantenimiento de este recinto, de su limpieza, de su seguridad. 

Las delegaciones de Parques y Jardines, Turismo, Cultura, Medioambiente, pueden hacer mucho. La cultura es nuestro principal activo para atraer turismo y es nuestra gran industria, nuestro presente y nuestro futuro. Es un yacimiento de empleo, del uso del patrimonio para crear riqueza, en este caso con talleres formativos para estudiantes, guías turísticos, así como los propios de seguridad, vigilancia y mantenimiento.

Nuestros tres mil años de historia no pueden ser enseñados con basura en los restos arqueológicos o sus reconstrucciones, con caminos de tierra en mal estado o pintadas.

Es de vergüenza ver turistas leyendo unos carteles informativos de los restos arqueológicos, con un entorno de falta total de mantenimiento: parte de los muros sin piezas de lozas, vallas tiradas en el suelo ¿reservando qué espacio para que nadie pase? Sinceramente, para los que amamos el patrimonio y sobre todo a nuestra ciudad este tipo de cosas nos duele.

Cada uno tiene su labor y la nuestra es la de denunciarlo, y jamás Por un Cádiz Mejor cejará en su denuncia constructiva para el correcto estado del patrimonio de la ciudad, su conservación, su uso y la creación de riqueza y empleo.













  


lunes, 7 de agosto de 2017

Los coches aparcan a sus anchas en La Viña y Loreto

Cada vez las ciudades son menos para las personas y más para los vehículos. El peatón debe luchar en la calle por mantener su presencia y sobre todo, reinvidicarla. 

Los vehículos a motor tienen la culpa y cuando se planifican los nuevos barrios y zonas de expansión, las vías de comunicación han tenido siempre preponderancia. Primero se diseñan las calles y luego lo restante. Es cierto que cada vez se intenta democratizar más el planeamiento, pero lo que nadie pone en duda es que el tráfico es el preponderante.

Lo grave viene en la ciudad ya existente, en esa que nos llega después de siglos de historia. Calles estrechas que fueron concebidas para la gente, y en todo caso para animales o carromatos. Aunar en la actualidad el tráfico rodado con todo lo que ello significa con nuestros centros históricos se hace harto complicado. 

Un simple paseo por cualquier ciudad nos enseña esa invasión continua de todo tipo de vehículos, no solo en la calzada que sería su lugar, sino también en las aceras o calles peatonales, que serían territorio peatonal.

Desde hace años son cada vez más las calles que se están peatonalizando en Cádiz, sobre todo en el centro. Una de las primeras medidas es la eliminación de las estrechas aceras y unificar el firme. 

No sólo se ganaba en estética, también en seguridad por las caídas. El problema viene cuando en esas calles reformadas tienen que convivir los peatones y los vehículos, algo que podría hacerse perfectamente a no ser del incivismo que muestras muchos usuarios de coches y motos que no respetan que la calle es de todos y no sólo de ellos.

Hemos dado un paseo cualquier sábado por dos barrios de Cádiz, uno del centro, muy turístico pero a la vez de ambiente popular, com es La Viña, con mucho tránsito siempre tanto de personas como de coches; y otro en Puertas de Tierra, el de Loreto, otro barrio obrero de extramuros con mucho tránsito.

En el primero, al ser del casco antiguo abundan las calles más estrechas y con la homogeneidad entre la calzada y las aceras, por lo que el límite entre unos y otros es más complicado. 

Es común la ocupación de las aceras, tanto parcial como totalmente por los vehículos, impidiendo el tránsito de los peatones o carritos de bebé, así como personas de movilidad reducida sean ancianos o discapacitados.

El ejemplo mostrado es el de la calle Cristo de la Misericordia, que forma parte del circuito de salida hacia el Campo del Sur. 

Numerosos coches aparcados en una calle en la que no se puede aparcar ocupando el espacio lógico del peatón, el más cercano a los edificios que es por donde irían las aceras. A pesar de que no existan como tal, en el diseño de la calzada se hace esa distinción, lo que facilita el tránsito de cada usuario de la calle por "su sitio".

Es común no sólo que aparquen coches, también numerosas furgonetas y camiones que usan esta calle como lugar de carga y descarga de la contigua calle de La Palma por los numerosos comercios y bares de la zona.


El otro ejemplo es el de la calle Martínez Campos, que va desde la Rosa a la confluencia de las calles Cristo de la Misericordia, Callejones y Corralón de los Carros. En este caso sí hay una diferenciación de altura entre acera y calzada. 

Para evitar el aparcamiento la acera cuenta con bolardos en todo su recorrido. A pesar de ello en las partes de la acera donde no hay nos encontramos dos coches aparcados a sus anchas, tanto en su totalidad o en parte. En este último caso, la primera foto que mostramos se ve cómo el coche entra de frente en la acera ocupando un vado de prohibido aparcar, y se sube a la acera. Es el claro ejemplo de "la calle es mía".


Los conductores incívicos aprovechan cualquier hueco en la acera para aparcar sobre ella y restarle el espacio natural al peatón.

A simple vista parece que está bien estacionado dado que aparece en línea con los que están detrás, pero si nos fijamos bien, se ve claramente que ocupa la acera en su totalidad. Ese juego visual puede pasar desapercibido para cualquier viandante, pero no para la autoridad que es la que debe hacer cumplir las normas.

En Puertas de Tierra ocurre prácticamente lo mismo, principalmente la ocupación de las aceras mientras se hacen los "quehaceres necesarios". 

En estos casos del barrio de Loreto, ambos de la plaza de la Aviación, tanto el coche como la moto aparcan en el paso de peatones impidiendo que se pueda cruzar de una acera a otra con la suficiente seguridad sin tener que meterte en la calzada por donde el tránsito es intenso.


Si grave es el del coche, más aún es el de la moto que cuenta justamente en la acera de enfrente de un amplio aparcamiento para este tipo de vehículos. 

Es muy común que esta amplia acera se use como lugar de parada para la carga y descarga, sobre todo de residentes de las calles Carlos Haya y Plus Ultra, así como transportistas de muebles, repartidores varios o los servicios de limpieza.

Si no ponemos de nuestra parte, dado que en unas situaciones somos peatones y en otros conductores, la convivencia se hará complicada. El civismo y el respeto por los demás, tanto con el vehículo en marcha como parado es fundamental.